Sistemas de almacenamiento de energía

Baterías

Los primeros eléctricos utilizaban pesadas baterías de plomo-ácido, mientras que los híbridos suelen utilizar baterías de níquel hidruro metálico (Ni-MH). Las baterías que se utilizan en los vehículos eléctricos e híbridos enchufables son principalmente de iones de litio, por sus cualidades de mayor densidad de energía (Wh/kg). Son más ligeras, almacenan más carga y la retienen más tiempo que las de Ni-MH.

La carga eléctrica almacenada en baterías se mide en amperios hora (Ah) y la energía total del pack de baterías se mide en kilo watios hora (kWh). Las baterías recargables son por lo general el componente más caro del vehículo eléctrico.

Uno de los mejores ejemplos de la capacidad de estas baterías lo encontramos en los monoplazas eléctricos de la FórmulaE.

 

Ultracondensadores

Los  supercondensadores o ultracondensadores pueden recargarse y entregar la energía eléctrica mucho más rápido que las baterías, y tolerar muchos más ciclos de carga y descarga que éstas.

Se utilizan en aplicaciones que requieren muchos ciclos de carga rápida / descarga en lugar de almacenamiento de energía a largo plazo. Aprovechan la energía del frenado regenerativo para posteriormente  entregar la potencia rápidamente. Por ejemplo los equipaba el Toyota TS040 Hybrid, ganador del campeonato del mundo de resistencia (WEC) en 2014.

 

KERS

El sistema de recuperación de energía cinética (conocido como el KERS) almacena la energía de las frenadas en un volante de inercia para su uso posterior. Presente desde el 2009 en la Fórmula 1, el sistema pesa 24 kg y ofrece al piloto un aumento de potencia máxima de 60 kW durante de 6,7 s. Con 240 mm de diámetro el volante pesa 5,0 kg y gira a velocidades de hasta 64.500 rpm.

El vehículo ganador de las ediciones 2013 y 2014 de las 24h de Le Mans, el Audi R18 e-tron quattro, también equipaba un sistema de recuperación de energía KERS.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: